jueves, 17 de octubre de 2013

A las puertas de los anuncios económicos

Venezuela está muy cerca de anuncios importantes en materia económica, pero que también tienen una alta connotación en el devenir político del país, lo cual es importante si se toma en cuenta que es el momento histórico de un Gobierno más débil de lo habitual para los últimos lustros, que sufre una gran crisis económica fruto de la política de su máximo líder fallecido y que en diciembre tendrá otro proceso electoral, el cual determinará las bases de la pirámide de poder en la nación.

Ya me he detenido antes a reflexionar sobre el triángulo dentro del cual se juega nuestro país (crisis económica, costo político e ideología http://notasentrecomillas.blogspot.com/2013/10/venezuela-entre-la-crisis-economica-el.html), así que hago el presente análisis sobre la base de que quienes detentan el poder se han mirado en el espejo de las cuentas de la nación y saben que, incluso con un proceso electoral el 8 de diciembre y más allá del costo político, es urgente hacer algo para que la economía del país no acabe de irse por el despeñadero antes de que terminen de contar los votos.

Este fin de semana el ministro de Planificación, Jorge Giordani, conocido como “el monje”, el ortodoxo, el hombre aferrado a las líneas de izquierda y poco pragmático, dio unas declaraciones al diario oficialista Correo del Orinoco (http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/giordani-%E2%80%9Cla-mercancia-mas-barata-este-momento-es-dolar%E2%80%9D/) que obligan a pensar que hasta en las filas más radicales del Gobierno se maneja la opción de un ajuste económico que incluiría una devaluación.

Rafael Ramírez, ungido recientemente como el gran jefe de la tribu económica del gabinete, habló el pasado viernes 11-10-13 sobre varios aspectos de lo que será la política económica del Gobierno de Nicolás Maduro. En resumen:

1.       Cadivi, por ahora, sigue (Es decir, persiste la paridad preferencial de Bs 6,30 por dólar).

2.   Se administrarán las divisas según el criterio de quien las genera (Pdvsa genera, Pdvsa administra, Ramírez es presidente de Pdvsa, es decir… O el Estado genera, a través de Pdvsa, y el Estado, a través de Ramírez, o sea, de Pdvsa, administra).

3.       El Sicad (sistema alterno a Cadivi para entregar dólares a una paridad superior, cercana a Bs 11 por dólar) se seguirá aplicando como un esquema cambiario temporal sujeto a las directrices de quien administra las divisas.

4.       A futuro se aplicará un nuevo esquema cambiario (no aclaró si con Cadivi o sin Cadivi, con Sicad o sin Sicad), y este llegará de la mano de una estrategia de promoción de la producción, porque hasta ahora se ha venido dando un subsidio en dólares, cuando se podría dar un subsidio en bolívares al productor.

Todo esto es posible si:

1.       El ingreso de la nación, que se percibe en dólares por la venta del petróleo, genera más bolívares, ya sea porque sube el precio del petróleo, porque se exporta más o porque la tasa de cambio se ajusta o lo que es igual, se devalúa la moneda local para que cada dólar obtenido por barril vendido se traduzca en más bolívares.

2.      A lo interno, que la banca entregue al Gobierno sus excedentes de liquidez a cambio de papeles por los que cobrará un interés a futuro (es decir, más deuda para el Estado, pero más dinero líquido en sus arcas).

3.       Según diversos mecanismos de ingeniería financiera, el Banco Central de Venezuela engrasa la máquina de imprimir bolívares sin respaldo alguno, generando eso que los expertos llaman dinero inorgánico.
Todas estas opciones tienen un costo: la inflación.

Con respecto a las dos últimas opciones vale mencionar un reciente informe de Bank of America, en el que se indica que en Venezuela la inflación que se ha registrado es la misma que habría sucedido en caso de que el Gobierno hubiese devaluado el tipo de cambio oficial hasta 10 bolívares por dólar, cuando en verdad solamente lo llevó de Bs 4,30  a Bs 6,30 a inicios de 2013. http://www.eluniversal.com/economia/130927/el-deficit-del-gobierno-es-el-epicentro-de-la-crisis

Hay que recordar que en lo que va de 2013, la inflación acumulada en Venezuela es de casi 40% y que todas las proyecciones apuntan a que el año cerrará con un alza de precios de 50%. En 17 años, ni cuando el paro petrolero, se había vivido algo similar.

Pareciera entonces que el primer ejercicio (la devaluación), aún con su elevado costo sobre la población, permitiría corregir problemas de fondo y sanear la economía de cara al futuro; mientras que los últimos, que suelen ir juntos y de la mano, generarían igual cuota de dolor, pero sin resolver problema alguno.

Pero no hay que perder de vista el lado político de todo esto.

De hecho, habrá quien piense que una decisión en materia cambiaria podría alterar los resultados electorales de diciembre en favor de la oposición. Yo tengo mis reservas al respecto.

Un discurso fácil a la hora de una devaluación es el que ya han afilado algunos voceros del Gobierno: ¿Tú tienes dólares? ¿Alguna vez has tenido un dólar en la mano? ¿Necesitas dólares? A lo que una masa muy poco informada suele responder con un largo “noooo”.

Este razonamiento deja por fuera el hecho de que buena parte de lo que se consume en Venezuela es importado, ya sea en su totalidad o en sus partes, y que el mayor comprador en el exterior es el propio Estado.

No obstante, si el Gobierno logra venderle al país la idea de que la devaluación le quemará las manos al enemigo, a la burguesía parásita -según definición de Nicolás Maduro-, mientras esa misma devaluación le genera bolívares adicionales al Estado para becas, subsidios y, en fin, para empapelar la fiesta electoral, es muy posible que el llamado “costo electoral” sea neutralizado. 

El país está a las puertas de anuncios económicos y de cambios profundos que demandan madurez y menos indolencia por parte de todos.