...Entender
de economía no es difícil, solo que para las minorías dominantes es preferible
que las mayorías dominadas no entiendan de esto.
Hay pocos hechos tan
determinantes como que cada 9 de cada 10 dólares que entran a la economía
venezolana provienen de la exportación de hidrocarburos. Ese ingreso en dólares
solamente es posible por dos vías: cantidad de petróleo exportado y (acá vale
eso del y/o) el precio del petróleo al momento de su venta.
Aunque a muchos mercaderes
de la información y a los actuales poseedores del poder no les guste decirlo,
cuantos más barriles logre vender Venezuela a un mayor precio esto se traducirá,
obviamente, en mayores ingresos.
Esto enciende las alarmas
cuando notamos que en los últimos años, con el precio del petróleo pegado del
techo, en niveles altos, históricamente inimaginables, el país ya sentía el
rigor de la escasez y diversos sectores de quejaban de que el Gobierno no les
entregaba las divisas que solicitaban para poder sostener sus líneas de
producción o sus niveles de distribución, según se tratara de manufactureros o
comerciantes.
Pasó el 2014 bajo la amenaza
oficial de que vendrían medidas económicas, sin que nada pasara, y a escasos
días de que culmine el año todo hace pensar que la actual administración del
poder está demasiado ocupada en medir su desgaste político que en escuchar
opciones reales a un problema de índole económico que se come el bolsillo de
todos los venezolanos.
En las últimas 10 semanas
el precio que promedia la cesta de exportación de crudos venezolanos ha estado
cayendo hasta cerrar el 14 de noviembre en 70,83 dólares por barril. Este
hecho, junto a una producción en declive y menores volúmenes de exportación, se
traduce en un impacto en los ingresos de la nación, es decir, en menos recursos
para importar y pagar deuda, entre otros conceptos.
Aunque el Presidente de
Venezuela, Nicolás Maduro, salió en un primer momento a señalar que la economía
del país estaba blindaba a pesar de que el barril de petróleo bajara a 40
dólares, esta semana tuvo que admitir que los ingresos en divisas
por concepto de exportaciones petroleras habían caído 30% en el último mes.
Vale indicar que entre 2013
y 2012, cuando el precio del barril cerró en 98 y 103 respectivamente, ya se
sintió en la economía el astringente que aplicaron las autoridades a la
asignación de divisas al tipo de cambio oficial, mecanismo obligatorio para
adquirir divisas distintas al bolívar que está vigente desde febrero de 2003.
En el año 2013 se asignaron, vía Cadivi, Aladi, Sucre y Sicad, unos 23.217
millones de dólares para importaciones privadas, es decir, 25% menos con respecto a
2012, cuando entregaron a tal concepto 7.678 más.
En 2014 la difusión de
información económica por parte de las autoridades (como la evolución de la
inflación, de la escasez o del desarrollo de la economía) ha sido prácticamente
nula. Los últimos datos disponibles apuntan a que en marzo de 2014 el índice de
escasez en el país se ubicaba en 29,4%.
Aunque no se manejan
fechas similares, hay que destacar que en la actualidad el precio promedio del barril de crudo venezolano se ubica en 92,76
dólares, 5% por debajo de la media del año 2013.
Es de esperar que, cuando
el Gobierno ofrezca cifras sobre la economía –si lo hace-, será obvia la merma
de las compras en el exterior por parte del sector privado, un menor nivel de
producción en la manufactura local (en esencia por falta de materias primas),
un aceleramiento de los precios (tanto por el desfase en los ajustes oficiales
como por la menor asignación de divisas y la merma productiva), y una escasez
intolerable que se ha ido convirtiendo en el día a día de los venezolanos.
